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Conversación abierta con Juan Carlos Monedero

  1. Para que nuestras elecciones sean libres en vez de coaccionadas, es necesario que vivamos en libertad de pensamiento y acción. Podríamos creernos libres, pero ¿a dónde podemos ir sin dinero? Luego, y primero de todo, debemos encontrar la salida del sistema monetario. Ésta es la Renta Básica Universal, ¿verdad?

  1. Si Podemos llega al gobierno, ¿conseguirá enfrentarse, no realizar las indicaciones, y sabotear a los mandos del ejército y de las policías, a los altos cuerpos de funcionarios, al cuerpo de catedráticos de universidad y al aparato judicial, o, por el contrario, dejará que sigan ejerciendo el poder real y más efectivo que conforman como Estado no electo y autoperpetuado?

  1. Decía Jacques Derrida que el totalitarismo es el secreto revelado. Esto también quiere decir que el resultado de las urnas (producto de la votación secreta) y la difusión masiva de determinadas leyes, disposiciones y actos de inserción obligatoria del BOE (que directa y prácticamente nadie lee), sumado al poder de coacción y de manipulación de los medios, funcionen de manera nada democrática -como ha ocurrido con la inaceptable pero avisada Ley anti-aborto.

  1. Toda imposición es falsa. De lo contrario, no se impondría. Con embargo, a través de los impuestos, el Estado es el primer explotador de los asalariados, apropiándose de aproximadamente la mitad del PIB. Como percibió George Orwell, el totalitarismo resulta también de esta hipertrofia del Estado…

  1. Las relaciones entre explotadores y explotados, o si se prefiere entre poder y súbditos-ciudadanos, pasa por el intento de control de las mentes a través de la educación universal, que encierra la idea de una serie de objetivos que el educando debe lograr, perjudicando sus posibilidades de desarrollo en fomento de la competitividad, es decir, fomentando la idea artificial de que unos están destinados a ganar y otros a perder, o, como mínimo, la vergonzante idea de inferioridad-superioridad. Esta represión desde afuera es sostenida por la represión desde dentro: por derecho, o lo que es lo mismo, por criterio administrativo llevado a la práctica nacional, el individuo sin libertad, o con “derechos obligatorios”, cual chivo expiatorio como fenómeno de adaptación (patológica) al sistema, introyecta a sus dominadores y sus mandamientos dentro de su propio aparato mental. Huelga decir que el parlamentarismo (más o menos constituyente) como la dominación son el origen social del malestar individual…

  1. Ante el peligro que supone quedar pegados a la institución, quedar atrapados en su “familiarismo y seguridad”; planteáis la necesidad de dar el salto a círculos fuera de las instituciones. Porque la democracia real está inevitablemente condenada a acabar siendo devorada por la institución. Os dirigís al adentro, definido como “emboscadura”, para paliar y denunciar sus efectos, y construir abiertamente espacios coyunturales, pero siempre sin ilusión alguna de posible reforma duradera, pues sabemos que el ataque de la inercia de lo institucional para cerrarlos se producirá en cualquier momento…

  1. Los círculos -o el afuera-, sin embargo, son la construcción de experiencias que, además de demostrar que se puede avanzar y que nuestros presupuestos políticos son válidos, potencien lo que a la larga, por sólido y verdadero, es lo fundamental: la creación de estructuras propias de los de abajo, construidas y autogestionadas por nosotros mismos. Se trata, pues, más en concreto, de relanzar, en el afuera, la construcción de grupos de apoyo, estudio y trabajo, independientes y no atados a subvenciones, normativas, etc, del adentro -a veces, mediante la burla de tales ataduras-. Incluso trabajar a su vez por liberar espacios, es decir, abrir refugios -Centros Okupados Autogestionados-. Y, sin ilusiones de perdurar ni en el adentro ni en el afuera, de hecho, la coordinación entre los que trabajan adentro y los que lo hacen afuera es en todo caso imprescindible…

  1. Luego, cuando deje de ser centralista, la política autogestionada volverá –libremente- a las vecindades o comunidades…

  1. Si el afuera es la forma del adentro, ¿seguiremos dependiendo de las políticas y economías exteriores, o, utópicamente y si acaso, las fronteras serán naturalmente geográficas y no políticas?

  1. La justicia es levantar a los caídos; y nunca el castigo o la venganza contra los supuestos opresores. De ahí que el mínimo de justicia sea la hospitalidad para con todas las gentes del mundo, en especial para quienes se han perdido por no poder decidir…

  1. En el vídeo Reflexiones publicado en internet por Attack Tv el 26 de septiembre de 2013, por tus comentarios acerca de cómo la falta de esfuerzo en Europa trae una pérdida (de derechos, etc) que nos invita a la autodefensa, al egoísmo, al individualismo, al miedo, y a la impunidad… sentí caer en una ilusión de alternativas -como si hubieses dicho: sé que puedes ser tan bueno como los de América Latina, pero cuando no luchas, sólo hay una explicación: o eres egoísta o eres malo. Podemos decir que Occidente, por su cinismo, está muriendo de sí mismo. Pero, cuando se nos pide a los acusados mediante esta ilusión de alternativas que luchemos, en el fondo se nos pide que digamos: Está bien, realmente no es el colectivo en lucha quien juzga, es la sociedad entera a la que pertenezco, y, por consecuencia, si lucho, sigo siendo yo quien se sacrifica a sí mismo y no el colectivo. Os declaro inocentes…

  1. Mas, como ha sospechado Pedro Garía Olivo, si algún día se impone hacer una revolución no será ya la Revolución del amor al prójimo, de la abnegación y el sacrificio –Revolución de los Hombres Buenos, de la Moralidad Superior, de los Redentores de la Humanidad… Por el contrario, será la revuelta del amor propio, del egoísmo y la autodefensa. No más la Revolución de la obediencia, de la disciplina consciente, del deber histórico y el compromiso social. A partir de ahora, si acaso, la revolución como parricidio: muerte del Maestro, de la Doctrina y de la Vanguardia. Muerte de la Autoridad y de la Norma, del Momento Cruel de la Repetición y del Sacrificador Ritual de la Diferencia. Quienes ayer se entregaban a la tortura de la puesta en escena, disfrutarán mañana del placer de la improvisación o no harán nada…

  1. Uno de los mecanismos de evasión de los que habló Erich Fromm es la conformidad automática: el individuo deja de ser él mismo, es decir, deja de ser egoísta para adoptar por completo el tipo de personalidad que le proporcionan las pautas culturales, transformándose en el ser que los demás esperan que sea. La discrepancia entre el Yo y el mundo desaparece, y con ella el miedo consciente a la soledad; que es sustituida por la soledad de la muchedumbre. Victoria Sau (que en paz descanse) sumó a dicha conformidad lo que Seligman llamó indefensión aprendida, algo similar a lo que otros denominan neurosis de fracaso, y que se puede definir, lejos del contenido conductista inicial de Seligman, como: la falta de experiencias de consecución de objetivos -ideados por las pautas culturales- que generaría un sentimiento de impotencia depresiva y pasividad que haría que no intentemos reaccionar frente a la aparición de nuevas situaciones de agresión, injusticia o malestar. Cabe destacar que ocultando y silenciando las experiencias de otras formas de vivir diferentes a las del sistema y generadas por los y las de abajo –los quilombos en Brasil, las comunas de Aragón…- se potencia la indefensión aprendida y con ello la conformidad automática.

  1. Todos con Marx. Pero, ¡cuidado!, atrevámonos a desertar. No confiemos en el Estado. No alimentemos una vez más el oscuro fetiche del trabajo -¡que trabajen ellos! Kropotkin: el derecho al trabajo es, a la sumo, un presidio industrial

  1. Revolucionario es quien está dispuesto a correr los riesgos involucrados en alterar progresivamente y radicalmente la forma en que vive. El revolucionario debe estar dispuesto a abandonar los mecanismos de seguridad de la propiedad (más allá del mínimo necesario), los juegos monetarios explotadores y las relaciones estáticas, confortables, de tipo familiar, oponiéndoles la solidaridad y la camaradería. Debe estar dispuesto a ingresar en su propia revolución, quizá hasta el punto de ser invalidado socialmente, ya que si así no lo hace, no estará capacitado. La revolución es necesaria y urgente, de lo contrario no es nada.

  1. Un líder, precisamente en nombre de su eficacia, terminaría con la revolución. Cuanto más eficaz sea un líder desde el punto de vista del poder, más ejercerá su autoridad, y terminará imponiéndose sobre la revolución.

  1. La idealización de grupo con catexis narcisista garantiza el delirio de grandeza colectivo.

  1. Has dicho que la política es la autoayuda colectiva. Yo planteo que sólo es aceptable un colectivo hecho de interrupciones, porque su endurecimiento en el tiempo ocultaría las fuentes primordiales del ser.

  1. Por dotar al poder de una mirada, el proceso electoral es una trampa…

  1. Volviendo a Derrida, el afuera, aun cuando está muy cerca, es siempre lo que está más allá de un límite. Pero, en sí. El afuera está aquí. Ser moderado es ser cómplice…